BrainTonic nació en 2020 como una respuesta directa a una crisis silenciosa que atraviesan millones de personas: el deterioro de la salud mental, física y emocional dentro y fuera del entorno laboral.
En entrevista para La Periodista, su fundador y director, Luis Alberto Cuevas, relata que la idea surgió tras más de 16 años viviendo fuera de México, siete de ellos en Londres, donde pudo constatar el impacto real que tienen los programas de bienestar basados en ciencia del comportamiento.
Cuevas explica que su experiencia profesional en ética, cumplimiento e investigación corporativa, en empresas con más de 45 mil empleados, le permitió identificar que muchos de los riesgos laborales y humanos no se originan en la mala intención, sino en contextos adversos: problemas de salud, estrés crónico, ansiedad y hábitos profundamente arraigados. “Ahí entendí que el problema era mucho más profundo”, afirma.
BrainTonic se define como una empresa mexicana especializada en bienestar organizacional, salud mental y sostenibilidad humana. Acompaña a las empresas en la construcción de culturas más conscientes, saludables y productivas mediante programas personalizados, consultoría en recursos humanos y entrenamiento corporativo, apoyados en datos, psicología y tecnología.
El concepto va más allá de la psicología tradicional. Para Cuevas, la salud mental no puede abordarse sin considerar la alimentación, el descanso, el uso excesivo del celular, la falta de movimiento y la desconexión personal. “No es solo terapia; es entender cómo vivimos y qué hábitos estamos normalizando”, explica.
El proyecto fue tan innovador que el gobierno británico le otorgó una visa de innovador, permitiéndole desarrollar BrainTonic en Londres. Sin embargo, a los 46 años, decidió renunciar a su empleo y dedicarse de tiempo completo a esta iniciativa, que comenzó a tomar fuerza en 2022 y consolidarse en 2023 con empresas del sector farmacéutico y otros corporativos.
En 2024, BrainTonic dio un salto estratégico al integrar inteligencia artificial en sus programas, permitiendo escalar el impacto y llegar a más personas. Hoy, los usuarios pueden recibir acompañamiento personalizado mediante un asistente digital que sugiere hábitos, recetas, opciones de alimentación saludable y seguimiento conductual, con base en datos reales y contextuales.
La experiencia personal de Cuevas también es parte del ADN del proyecto. Padre soltero de un joven de 21 años, reconoce haber tenido una relación desordenada con la comida, marcada por patrones culturales mexicanos. “Crecimos normalizando el exceso, el alcohol, la comida pesada y la culpa”, señala. Tras cambiar su estilo de vida, bajar 15 kilos, volverse vegetariano y profesor de meditación, comprobó que el cambio sí es posible sin recurrir a medicamentos ni dietas restrictivas.
BrainTonic demuestra que cambiar hábitos puede transformar vidas y organizaciones.
Los resultados, asegura, han sido contundentes. Personas que participan en los programas logran bajar hasta 10 kilos, mejorar su salud mental, reconectar con sus familias y recuperar la movilidad y el bienestar. “Te dicen: me cambiaste la vida”, relata Cuevas, convencido de que el impacto humano también se traduce en beneficios financieros para las empresas.
Experiencia Brian Tonic Foto. Stephanie Palacios
Luis Alberto Cuevas: “Si no inviertes en tu gente, tu empresa no tiene futuro”
Actualmente, BrainTonic opera en México y Centroamérica, con programas que van desde intervenciones corporativas de 6 a 18 meses hasta planes individuales accesibles de tres meses, diseñados para cualquier persona que quiera transformar sus hábitos. “Si no inviertes en la gente, ¿cómo esperas que tu empresa sobreviva?”, cuestiona Cuevas.
Su visión es clara: impactar a millones de personas y posicionar a México como un referente global en bienestar, productividad y sostenibilidad humana. “Estoy seguro de que México puede dejar de liderar las estadísticas de obesidad y estrés, y empezar a liderar otras mucho más positivas”, concluye.
¿Dónde los encontramos?
IG: @braintonicservicios
Tik Tok: @braintonic.org