¿Y si el verdadero México que no quieres ver está en “Li Cham”? Próximamente en la Cineteca

Faustina, mujer tzotzil, enseñando a sus hijos a leer.

Ciudad de México.- Stephanie Palacios

En las montañas de Los Altos de Chiapas, donde la historia indígena ha estado marcada por la resistencia y la violencia estructural, emerge “Li Cham (Morí)”, la ópera prima documental de la cineasta maya-tsotsil Ana Ts’uyeb. 

La obra retrata la vida de tres mujeres —Juana, Margarita y Faustina— quienes enfrentan múltiples formas de violencia patriarcal mientras luchan por alcanzar autonomía económica y un futuro distinto para sus hijas e hijos. Más que una película, se trata de un testimonio profundo sobre la dignidad, la memoria y la lucha cotidiana de las mujeres indígenas en México.

El documental tendrá su estreno el próximo 7 de mayo en la Cineteca Nacional, uno de los recintos cinematográficos más importantes del país, consolidando así su llegada al público mexicano tras una exitosa trayectoria. 




“Li Cham”, se presenta como una obra necesaria en el panorama actual, no solo por su contenido social, sino por su carácter de autorrepresentación: las historias son contadas desde dentro de la comunidad, rompiendo con las narrativas externas que históricamente han invisibilizado a los pueblos originarios.

Galardonada con el Premio a Mejor Largometraje Documental Mexicano en el 22° Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), la cinta ha sido reconocida como una de las propuestas más relevantes del cine indígena contemporáneo. De acuerdo con el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), este tipo de producciones fortalecen la diversidad cultural en el cine nacional y abren espacios para voces que durante décadas permanecieron fuera de la industria.

La historia se desarrolla en Chenalhó, Chiapas, una región marcada por la memoria de la masacre de Acteal en 1997, donde 45 indígenas tzotziles fueron asesinados, según registros de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Este contexto dota al documental de una carga histórica que atraviesa cada escena, recordando la deuda persistente del Estado mexicano con las comunidades indígenas en términos de justicia, reparación y reconocimiento.


Juana tejiendo en la comunidad tzotzil en Chiapas


Las protagonistas, quienes fueron parte del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), ahora dedicadas al cultivo de café, representan distintas formas de resistencia. Sus vidas reflejan las desigualdades de género que enfrentan las mujeres indígenas: menor acceso a la educación, altos niveles de pobreza y una carga desproporcionada de trabajo no remunerado. A través de sus historias, “Li Cham” expone una realidad que rara vez ocupa titulares, pero que define la vida de millones.

Ana Ts’uyeb construye esta narrativa desde un lugar profundamente íntimo: Margarita, una de las protagonistas, es su madre. Esta cercanía permite una mirada honesta que evita la revictimización y apuesta por la dignificación. La directora, egresada de la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH) y formada en espacios como el ECAMC-IMCINE, ha señalado que su principal objetivo fue visibilizar el trabajo no reconocido de las mujeres en su comunidad y preservar su memoria.

El documental también cuenta con la participación de José Alfredo Jiménez, integrante de “Las Abejas de Acteal”, como director de fotografía, aportando una dimensión visual que conecta la memoria histórica con el presente. A lo largo de la cinta, se observa la vida cotidiana de las protagonistas: jornadas en el cafetal, labores domésticas invisibilizadas y la crianza de sus hijos e hijas, todo enmarcado en un contexto de desigualdad persistente.

Margarita, mujer indígena tzotzil, en la cocina 


Sin embargo, en medio de la adversidad, también emerge la esperanza. Faustina, la más joven, sueña con que su hija pueda acceder a la educación y romper el ciclo de exclusión. 

Según la UNESCO, el acceso a la educación para niñas indígenas sigue siendo uno de los principales desafíos en comunidades rurales, lo que convierte este anhelo en una forma de resistencia silenciosa pero poderosa.

Con “Li Cham (Morí)”, Ana Ts’uyeb ofrece mucho más que un documental: construye un acto que reivindica la voz de las mujeres tzotziles. La película ha recorrido festivales internacionales como Hot Docs, Sheffield DocFest y DOK.fest, consolidándose como una obra clave del cine contemporáneo. 

Su llegada a la Cineteca Nacional marca un momento crucial para que el público mexicano confronte una realidad que, aunque cercana, sigue siendo profundamente ignorada.




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