Bogotá, Colombia.- Stephanie Palacios
El presidente Gustavo Petro aprovechó la inauguración de un nuevo hospital en Bogotá, Colombia, para lanzar una fuerte crítica contra la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y advertir sobre los riesgos de intervenciones militares en la región.
En su mensaje, el mandatario afirmó que "la hermandad humana supera la ONU de estados, no de pueblos", declarando que Naciones Unidas "se acaba" por su incapacidad para detener lo que describió como un genocidio en Gaza.
Petro rechazó cualquier opción bélica para resolver conflictos internacionales, señalando explícitamente que "la manera de superar eso no es con el misil sobre los pobres, bombardear a Caracas, la patria de Bolívar".
El presidente colombiano enfatizó que tales acciones no representarían un golpe contra figuras como Donald Trump o Nicolás Maduro, a quienes equiparó por su supuesta creencia en el petróleo como eje central, similar a lo que atribuye al exmandatario Álvaro Uribe. "Son iguales", afirmó, pero insistió en que cualquier rendición de cuentas debe ocurrir en un "tribunal venezolano, no estadounidense", defendiendo así la soberanía nacional frente a posibles injerencias externas.
"La manera de superar eso no es con el misil sobre los pobres, bombardear a Caracas, la patria de Bolívar. Eso no es un acto contra Trump, contra Maduro, que se parecen igual porque creen en el petróleo como Uribe. Son iguales, pero tienen que devolverlo y que lo juzgue un tribunal venezolano; no, estadounidense", expresó el mandatario colombiano
Petro posicionó su intervención como un llamado a priorizar la unidad humana y la justicia global sobre instituciones multilaterales que considera obsoletas o ineficaces.
Sus palabras reflejan su línea consistente de crítica al imperialismo, la dependencia fósil y las intervenciones armadas, en un contexto regional marcado por tensiones en Venezuela y el conflicto en Oriente Medio.