Ciudad de México, Stephanie Palacios
Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales, Trabajo y Previsión Social y Estudios Legislativos del Senado de la República aprobaron por unanimidad este martes el dictamen que reforma el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el objetivo de reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas.
Esta medida, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y enviada al Congreso el 3 de diciembre pasado, representa un paso significativo hacia el equilibrio entre la vida laboral y personal de millones de trabajadores en el país.
La reforma establece una implementación gradual para minimizar impactos económicos, manteniendo la jornada en 48 horas durante 2026, reduciéndola a 46 horas en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y finalmente a 40 horas en 2030.
De esta forma, se busca adaptar a los sectores productivos como manufactura, servicios y comercio, que actualmente registran jornadas superiores a las 40 horas en promedio.
Marath Bolaños, secretario del Trabajo y Previsión Social (STPS), destacó durante la sesión que la iniciativa no implica reducciones en sueldos, salarios ni prestaciones, y prohíbe expresamente que menores de edad realicen horas extras.
Bolaños aclaró que la jornada ordinaria diaria se mantiene en ocho horas, lo que equivale a cinco días de trabajo semanal, enfatizó que esta reforma es resultado de un diálogo social amplio, con más de 40 mesas regionales y sectoriales que involucraron a trabajadores, empleadores y expertos durante los últimos meses.
"Estamos devolviendo el tiempo a las personas trabajadoras para un mayor equilibrio en su vida personal, familiar y laboral", afirmó Bolaños, citando experiencias positivas en otros países donde similares reducciones han mejorado la productividad y el bienestar.
A pesar de críticas iniciales de la oposición, que la calificaron como una "tomadura de pelo", el dictamen obtuvo el respaldo unánime de 48 votos en las comisiones, incluyendo a legisladores de Morena, aliados y el bloque opositor (PAN, PRI y MC). Bolaños reconoció el diálogo constructivo, que permitió esclarecer mitos y fortalecer la propuesta con perspectivas nacionales e internacionales.
La reforma no incluye la obligación de dos días de descanso obligatorios, un punto controvertido que generó protestas de organizaciones sindicales y activistas. Sin embargo, amplía el límite de horas extras permitidas hasta 12 horas, lo que, según legisladores de oposición, podría diluir el impacto de la reducción en la práctica.
Beneficiará directamente a más de 13.5 millones de trabajadores formales, priorizando la salud pública, el bienestar social y la dignidad laboral. Fuentes oficiales de la STPS indican que esta medida alineará a México con estándares internacionales, fomentando una mayor productividad sin comprometer la competitividad económica.
El dictamen fue turnado al pleno del Senado para su discusión y votación prevista para este miércoles 11 de febrero.
De aprobarse, pasará a la Cámara de Diputados como revisora, y posteriormente requerirá la ratificación de al menos 17 congresos locales para su entrada en vigor constitucional.