Ciudad de México.- México.- Stephanie Palacios
El regreso de Rivadeneira coincide con la Convención Nacional de la Revolución Ciudadana, realizada los días 17 y 18 de enero, donde fue electa presidenta nacional de la organización política. Aunque el órgano electoral aún no formaliza la directiva, la dirigenta aseguró que el movimiento ya se encuentra en plena reorganización y trabajo territorial.
Rivadeneira explicó que la Revolución Ciudadana mantiene dos pilares fundamentales: la bancada legislativa, que ha tenido un rol central en la disputa política nacional, y las autoridades locales, quienes enfrentan en primera línea el abandono del Estado en los territorios. Desde los gobiernos autónomos descentralizados, dijo, se sostiene la atención básica a la población.
"Estamos en un proceso de reestructuración nacional. Hemos marcado tres pautas fundamentales: formación, organización y acción política", expresó.
La nueva dirigencia ha definido tres ejes estratégicos para la reestructuración nacional: formación política, organización territorial y acción política. Estas líneas guiarán el trabajo en todo el país, con recorridos territoriales para escuchar a las comunidades y reconstruir una propuesta desde abajo.
Rivadeneira sostuvo que Ecuador vive una crisis multidimensional sin precedentes, caracterizada por la inseguridad —con tasas históricas de homicidios— y una profunda crisis de representatividad política. A su juicio, el gobierno de Daniel Noboa ha sido incapaz de responder a estas problemáticas.
En ese marco, Revolución Ciudadana busca consolidarse nuevamente como alternativa de poder, con un proyecto político humanista, redistributivo y centrado en los sectores más empobrecidos, retomando principios que hoy, señaló, se reflejan en gobiernos progresistas de la región.
"Hoy estamos en un momento crucial en el Ecuador en el que debemos mostrar una alternativa viable, una alternativa real y México, Colombia, Brasil nos dan las pautas para saber que la radicalización de los proyectos políticos son humanistas y son desde el humanismo", expresó
Finalmente, Rivadeneira afirmó que su regreso no es un acto personal, sino una decisión política colectiva, orientada a reorganizar la principal fuerza de oposición y abrir un nuevo horizonte para el pueblo ecuatoriano.
Enfatizó que este proceso no será inmediato ni sencillo, pero que la acumulación histórica de luchas sociales, la memoria popular y la organización desde abajo permitirán enfrentar el actual ciclo de regresión democrática. Según dijo, el desafío es devolverle al pueblo la confianza en la política como herramienta de transformación real.