Productores tradicionales dan vida al Festival de Flores en CDMX; historia de resiliencia destaca entre aromas y colores
Ciudad de México.– Stephanie Palacios
En el marco del Festival de Flores instalado en el Monumento a la Revolución, inaugurado por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, productores locales se dieron cita para exhibir y comercializar una amplia variedad de plantas ornamentales y medicinales, fortaleciendo así el comercio local y la preservación de saberes tradicionales, en línea con políticas impulsadas por la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) y programas como Altépetl Bienestar.
Entre los participantes destaca María Elena Villanueva, productora de 76 años originaria de Santa Rosa Xochiac, en la alcaldía Álvaro Obregón, quien compartió su historia de vida marcada por la resiliencia.
En entrevista para La Periodista, relató que tras la muerte de su esposo encontró en el cultivo y venta de plantas una forma de sostener a su familia y sacar adelante a sus hijas, convirtiendo esta actividad en su principal fuente de ingresos.
Con profundo conocimiento heredado, Villanueva también alertó sobre la desaparición de diversas especies medicinales tradicionales.
“Hay plantas que ya no hay, como la jarilla o la hierba de ángel”, señaló, evidenciando la pérdida de biodiversidad y la urgencia de conservar estos recursos.
Su participación en el festival no solo representa una oportunidad económica, sino también un espacio para transmitir conocimientos ancestrales sobre el uso de plantas para tratar padecimientos comunes.
El Festival de Flores se consolida como un escaparate para visibilizar el trabajo de productores rurales de la capital, particularmente de zonas de conservación como Xochimilco, Tlalpan y Álvaro Obregón, promoviendo el consumo local y la educación ambiental, de acuerdo con autoridades capitalinas.
La pueden encontrar en: Santa Rosa, Xochiac, Álvaro Obregón, rumbo al Desierto de los Leones. Cerrada de Acueducto, número 4.