Fuentes oficiales del Ministerio de Seguridad Nacional de Argentina, encabezado por Alejandra Monteoliva, detallaron que Farías Laguna ingresó a ese país el 1 de abril procedente de Colombia, utilizando una identidad falsa bajo el nombre de Luis Lemus Ramos y un pasaporte guatemalteco apócrifo. La detención se llevó a cabo en la vía pública, en el barrio de Palermo, donde se encontraba alojado en un departamento rentado. Monteoliva afirmó que “Argentina no es refugio de criminales” y confirmó que el exmarino será extraditado a México.
En México, Farías Laguna enfrenta una orden de aprehensión por delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos, de acuerdo con la Fiscalía General de la República. Las investigaciones lo señalan como presunto líder de una red que simulaba importaciones de combustibles —declarados como aceites, lubricantes o aditivos— para evadir impuestos. Esta estructura operaba en puertos estratégicos como Manzanillo, Lázaro Cárdenas y Tampico, involucrando presuntamente a funcionarios públicos, empresas privadas y personal naval.
El caso cobra mayor relevancia al tratarse del segundo alto mando de la Marina vinculado a esta red criminal, tras la detención en septiembre de su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto Farías, junto con otros nueve marinos y cinco civiles. Ambos fueron dados de baja de la institución mediante procedimientos administrativos, según reportes oficiales de la Semar.
La orden de captura contra Fernando Farías fue emitida luego de que no se presentara a una audiencia judicial el 6 de noviembre en el Centro de Justicia Federal en Almoloya de Juárez, Estado de México, lo que derivó en su declaración como prófugo de la justicia. Registros del gabinete de seguridad indican que había salido del país en agosto de 2024 con destino a Florida, sin reporte de retorno a territorio nacional.
Por su parte, la defensa legal del contralmirante, representada por el despacho Mendieta y Asociados, aseguró no haber recibido notificación oficial por parte de autoridades mexicanas sobre la detención, señalando que se enteraron a través de medios de comunicación. No obstante, indicaron estar preparados para actuar en el proceso de extradición una vez que se formalice la comunicación oficial.