La relación entre Cuba y Colombia fue defendida durante la presentación del libro Fidel. 17 aproximaciones en México.
Ciudad de México.- Stephanie Palacios
La Periodista
La relación entre Cuba y Colombia volvió al centro del debate luego de que la embajadora Johana Tablada de la Torre, segunda de Misión de Cuba en México, calificara como “una pena” el anuncio del presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, sobre una eventual ruptura de relaciones con la isla.
Tablada participó en la presentación del libro Fidel. 17 aproximaciones, coordinado por John Saxe-Fernández y publicado por el Fondo de Cultura Económica, durante un encuentro realizado en la sede diplomática de Cuba en la Ciudad de México. La obra, con prólogo de Roberto Fernández Retamar, reúne textos de intelectuales latinoamericanos que analizan la trascendencia histórica de Fidel Castro y la Revolución Cubana.
En el panel también participaron Tatiana Coll Lebedeff, Carlos Fazio, Darío Salinas y Salvador Cristerna. El encuentro se desarrolló en el marco de las actividades por los “100 años con Fidel”, dedicadas a revisar desde distintas perspectivas el legado político e histórico del líder cubano.
Al ser cuestionada por "La Periodista" sobre el anuncio de De la Espriella, quien ha planteado una “optimización” de la presencia diplomática colombiana en el exterior y ha señalado que su gobierno no mantendría vínculos con lo que considera “tiranías”, Tablada expresó su preocupación por las consecuencias que una ruptura podría tener en la relación entre ambos pueblos.
“Es una pena. En mi caso, me duele doblemente”, afirmó la diplomática, quien destacó los vínculos culturales, educativos y familiares entre Cuba y Colombia.
Señaló que existe una relación histórica que va más allá de las diferencias ideológicas, al recordar los intercambios académicos, la presencia de estudiantes colombianos en Cuba y la influencia de la música cubana en Colombia.
La embajadora también recordó el papel que Cuba desempeñó en el proceso de paz colombiano. Sostuvo que la isla participó durante años en las negociaciones a petición de Colombia y afirmó que Fidel Castro tenía un interés particular en que pudiera concretarse un acuerdo de paz. En ese contexto, cuestionó que una eventual decisión política pueda terminar afectando los vínculos entre las sociedades de ambos países.
Tablada, sostuvo que las decisiones gubernamentales son cambiantes y que, a su juicio, ninguna medida diplomática podrá separar a dos pueblos que mantienen vínculos históricos y afectivos.
La diplomática cubana también explicó que su preocupación tiene una dimensión personal, pues su abuela es colombiana y, según relató, le transmitió desde niña un profundo cariño por ese país. “Tengo familia en Colombia, que quiero Colombia, que he visitado Colombia”, señaló.
Finalmente, ante la pregunta sobre si existe temor de una eventual persecución contra ciudadanos cubanos en Colombia, Tablada respondió con cautela: “No sé, hay que ver por lo que les dé”, y expresó su deseo de que una eventual modificación de la política exterior colombiana no derive en acciones contra la comunidad cubana.