La Periodista
El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció que su gobierno iniciará negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para buscar una salida a la situación fiscal que, según afirmó en una alocución nacional, habría heredado de la administración de Gustavo Petro. El mandatario aseguró que las finanzas públicas enfrentan un escenario complejo, con ingresos insuficientes para cubrir el servicio de la deuda y el funcionamiento del Estado.
Durante su mensaje a la Nación, De La Espriella sostuvo que la aparente normalidad económica que se observa en las calles no reflejaría, a su juicio, la situación real de las finanzas públicas. El presidente vinculó además parte del movimiento económico informal con recursos provenientes del narcotráfico y la corrupción, y lanzó fuertes acusaciones contra la administración anterior. “El gobierno pasado pasó del festín de millones a billones. Se robaron todo”, afirmó, según el contenido proporcionado.
Ante este escenario, el mandatario señaló que instruyó al ministro de Hacienda para comenzar conversaciones con el FMI. De acuerdo con su planteamiento, la estrategia estará acompañada por medidas de austeridad, responsabilidad fiscal y una política de “cero tolerancia” frente a la corrupción. Las declaraciones forman parte de la estrategia del nuevo gobierno para enfrentar lo que el presidente calificó como una crisis heredada.
"Con el n4rcot3rrorism0 no se dialoga, se enfrenta, se le acaba, se le manda a una cárcel o se le mete en bolsas": presidente de Colombia, en su mensaje a la nación. pic.twitter.com/BIWBnzd16b
— La Periodista (@LaPeriodista_MX) September 28, 2026
En materia de seguridad, De La Espriella presentó cifras que calificó como resultados históricos durante el primer mes de su administración. Según los datos expuestos por el mandatario, el secuestro disminuyó 79 %, la extorsión 62 % y las masacres 58 %, al comparar agosto de 2026 con agosto de 2025. En Barranquilla, afirmó que los homicidios descendieron 64 % y la extorsión 63 % en un periodo de 30 días, en coordinación con la administración del alcalde Alejandro Char.
El presidente también destacó la Operación Iron, realizada en Cali, donde —según su discurso— fueron desarticuladas siete estructuras criminales y se efectuaron 85 capturas en el centro de la ciudad. Asimismo, informó sobre operativos en Santa Marta que derivaron en 23 capturas contra integrantes de las denominadas Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
Otro de los puntos destacados fue la extradición de alias “Araña”, señalado como cabecilla de los Comandos de Frontera. De La Espriella afirmó que él mismo firmó y ejecutó la extradición y lanzó una advertencia contra quienes involucren a menores de edad en actividades criminales: “El que reclute a un menor va a encontrar un avión de la DEA Airlines sin tiquete de regreso”.
En educación y salud, el mandatario informó avances tras el terremoto ocurrido el 10 de agosto. De acuerdo con las cifras presentadas en su alocución, 92 % de los más de 1.2 millones de estudiantes afectados ya habría regresado a clases. En materia sanitaria, señaló que el plan de choque implementado por su administración realiza seguimiento paciente por paciente para atender a más de un millón de colombianos con medicamentos y procedimientos pendientes.
El frente judicial también ocupó un espacio central en el mensaje presidencial. De La Espriella destacó la decisión del Consejo de Estado relacionada con el exsenador Iván Name y planteó que la justicia explore mecanismos para que personas investigadas por presuntos hechos de corrupción durante el gobierno anterior puedan colaborar con las autoridades a cambio de beneficios penales, dentro de los mecanismos que establezca la ley.
El mensaje presidencial cerró con una postura de confrontación directa contra la corrupción. “Los corruptos tienen que caer, tienen que pagar. Aquí está tu presidente, Colombia. Más dispuesto que nunca a darlo todo por reconstruir nuestro país”, declaró De La Espriella, al resumir una intervención marcada por los anuncios económicos, los resultados de seguridad y las acusaciones contra la anterior administración.