Ciudad de México.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, realizará una visita oficial a México la próxima semana con el objetivo de sostener un diálogo de alto nivel con las autoridades mexicanas sobre cárteles, tráfico de fentanilo y la crisis migratoria en la región, de acuerdo con fuentes del Departamento de Estado.
La agenda busca reforzar la cooperación bilateral frente a los principales desafíos de seguridad y movilidad humana que comparten ambos países.
De acuerdo con un comunicado oficial difundido por la Oficina de Asuntos Públicos del Departamento de Estado, Rubio se reunirá en Palacio Nacional con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y posteriormente encabezará una mesa de trabajo con integrantes del gabinete de seguridad. En estos encuentros se espera discutir mecanismos conjuntos para frenar el tráfico de drogas sintéticas hacia Estados Unidos y reforzar la vigilancia en la frontera norte.
El tema del fentanilo ocupará un lugar central en la agenda. Funcionarios estadounidenses han advertido que la sustancia ha provocado más de 70,000 muertes anuales por sobredosis en su país, lo que ha generado presiones políticas internas para que la administración de Joe Biden, y ahora la gestión de Rubio en el Departamento de Estado, fortalezcan la cooperación con México en la materia. Por su parte, el gobierno mexicano ha reiterado su compromiso de combatir la producción y el trasiego de precursores químicos provenientes de Asia.
Otro punto clave será la migración. Según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), en lo que va del año fiscal 2025 se han registrado más de 1.6 millones de detenciones en la frontera sur de Estados Unidos. El reto migratorio ha tensado la relación bilateral y ambos gobiernos buscarán estrategias para ordenar los flujos, ampliar las vías legales de ingreso y fortalecer programas de cooperación con países de origen y tránsito.
La visita de Marco Rubio se enmarca en un momento estratégico para las relaciones México-Estados Unidos. Analistas coinciden en que este encuentro podría marcar la pauta de una nueva etapa en la coordinación en materia de seguridad y migración, en medio de un contexto electoral en ambos países que coloca estos temas en el centro del debate político.