Sheinbaum niega intervención en Perú y pide libertad para Pedro Castillo

Claudia Sheinbaum Presidenta de México / Foto: Presidencia @GobiernoMX

Ciudad de México.- Stephanie Palacios

En la recta final hacia las elecciones presidenciales en Perú del próximo 12 de abril, el escenario político se ha intensificado con la participación de 31 candidatos y una creciente polémica internacional. 

La propuesta del candidato del Partido Cívico Obras, Ricardo Belmont Cassinelli, de instaurar conferencias matutinas al estilo de las “mañaneras” mexicanas ha añadido un nuevo elemento al debate público.

Belmont, periodista y figura mediática en Perú, ha señalado que busca replicar el modelo de comunicación implementado durante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, con el objetivo de mantener un contacto directo con la ciudadanía. Cabe recordar que Belmont ha participado previamente en conferencias matutinas en México, lo que ha reforzado su cercanía con ese esquema político.

En paralelo, medios como La Razón han difundido versiones sobre un presunto financiamiento del gobierno mexicano —encabezado por López Obrador y la presidenta Claudia Sheinbaum— hacia candidatos en Perú, lo que ha generado reacciones en ambos países. Estas acusaciones surgen en un contexto electoral altamente polarizado y sin confirmación oficial por parte de autoridades electorales.

 

Ante estos señalamientos, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, negó de manera categórica cualquier tipo de intervención.  Sheinbaum también se refirió al proceso electoral peruano, evitando emitir una opinión directa sobre los candidatos, pero expresando su postura general: “Lo más importante es que gane el pueblo… que haya gobiernos que atiendan la necesidad de los pobres”. Sus palabras se alinean con los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos establecidos en la política exterior mexicana.

 

Sin embargo, uno de los puntos más sensibles de su declaración fue su referencia al expresidente peruano Pedro Castillo. La mandataria sostuvo que su gobierno desea que Castillo “salga libre”, al considerar que enfrenta una situación injusta. Estas declaraciones coinciden con posturas previas del gobierno mexicano sobre la crisis política en Perú tras la destitución y detención del exmandatario.

En materia diplomática, Sheinbaum confirmó que no existe, hasta el momento, un acercamiento formal del actual gobierno peruano para restablecer relaciones con México, las cuales se encuentran tensas desde la crisis política peruana. “Ellos fueron los que rompieron relaciones con México”, recordó, aunque enfatizó que la relación con el pueblo peruano se mantendrá.

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